Protocolo ONDA

Cantar OM: el cerebro y el nervio vago

Un estudio con resonancia magnética vio que cantar OM aquieta la amígdala y el hipocampo, un patrón que sus autores compararon con la estimulación vagal.

Por · Arquitecto y psicólogo Gestalt, fundador de ONDA Life

Actualizado el

[—]

Cantar OM —el zumbido vocalizado del antiguo mantra indio— parece calmar los centros emocionales del cerebro, y las imágenes cerebrales permiten asomarse a cómo lo hace. En un estudio con resonancia magnética funcional, cantar OM se acompañó de una desactivación significativa del sistema límbico: la amígdala (el detector de amenazas del cerebro), el hipocampo y las cortezas orbitofrontal y cingulada. Los autores señalaron que se describe un patrón parecido con la estimulación clínica del nervio vago, que se usa en medicina para la depresión y la epilepsia, lo que sugiere que cantar OM podría activar circuitos calmantes relacionados sin ningún aparato. Y cuando los participantes emitieron un sonido parecido pero sin zumbido («ssss»), la desactivación no apareció, lo que apunta al propio zumbido resonante.

Qué encontraron las imágenes cerebrales

El estudio (Kalyani et al., 2011) registró a voluntarios con resonancia magnética funcional mientras cantaban OM, y lo comparó con el reposo y con un sonido de control. Durante el OM, los investigadores observaron una desactivación —un aquietamiento— de regiones límbicas en ambos hemisferios: la amígdala, el hipocampo, las circunvoluciones parahipocampales, la corteza orbitofrontal, el cíngulo anterior y el tálamo. Son regiones que generan y procesan el miedo, la sensación de amenaza y las emociones intensas.

Lo interesante es la condición de control. Decir «ssss» —con un esfuerzo parecido, pero sin el zumbido vibrante del OM— no produjo la misma desactivación. Eso sugiere que el efecto no se debe solo a emitir un sonido ni al esfuerzo de vocalizar, sino a la cualidad resonante del OM. La advertencia honesta: fue un estudio pequeño, de una docena de voluntarios, así que es una señal sugerente, no neurociencia asentada.

La conexión con el nervio vago

¿Por qué zumbar una sílaba iba a calmar la amígdala? La hipótesis principal es el nervio vago. El OM produce una vibración intensa en la garganta y se nota en los oídos. El nervio vago tiene una rama en la laringe y una rama auricular en el oído, y los autores propusieron que la vibración del OM estimula estas ramas: eso desplazaría el equilibrio autonómico hacia el modo parasimpático de «descanso y digestión» y aquietaría el sistema límbico. Por eso compararon el patrón con la estimulación clínica del nervio vago (ENV). Esa comparación es una hipótesis sobre el mecanismo, no una prueba de que cantar equivalga a un dispositivo médico.

Los estudios del ritmo cardíaco encajan con esta idea: en el canto del OM y en el zumbido se describen aumentos de la VFC de alta frecuencia, el marcador asociado a la actividad vagal (parasimpática).

Por qué encaja con el zumbido y la respiración

Mecánicamente, cantar OM es una respiración con zumbido a la que se añade un significado. Comparte la base del Bhramari, la respiración de la abeja: vibración en la laringe más una espiración larga y controlada. El OM añade resonancia y, para mucha gente, el foco que aporta un mantra. Si la respiración lenta calma por el ritmo y el Bhramari por el zumbido, el OM suma una tercera vía —el sonido resonante—, y es la que tiene investigación con imágenes cerebrales detrás. En el extremo opuesto está la respiración rápida y activadora del Bhastrika, que llega al cerebro emocional por un camino muy distinto. Para opciones más cotidianas, consulta los ejercicios para el nervio vago.

Cómo practicar el canto del OM

  • •Siéntate cómodo, con la espalda recta y los hombros relajados.
  • •Inspira despacio por la nariz y canta «OM» en una espiración larga y sostenida: deja que la «O» se abra y que la «M» zumbe, notando la vibración en la garganta, el pecho y la cabeza.
  • •Alarga la espiración: la espiración prolongada suma su propio efecto calmante al de la vibración.
  • •Siente la resonancia, sobre todo el zumbido de la «M». Hay quien apoya las yemas de los dedos cerca de los oídos para notarla más.
  • •Repite varias rondas o durante unos minutos.

No hace falta darle un sentido religioso: el efecto fisiológico viene de la vibración y de la espiración larga, aunque a mucha gente la tradición le aporta profundidad.

Mira cómo responde tu cuerpo

El cambio hacia la calma se nota en el ritmo de tu corazón. ONDA lee tu pulso con la cámara del iPhone o con el Apple Watch, y tu VFC con el Apple Watch, así que puedes ver cómo se asienta tu frecuencia cardíaca mientras cantas en espiraciones largas. En casa no puedes ver tu amígdala en una resonancia, pero sí la calma autonómica que la acompaña.

Fuente: Kalyani et al., 2011, International Journal of Yoga — estudio de resonancia magnética funcional del canto del OM. ONDA es una app de respiración y biofeedback de VFC, no un dispositivo médico.

Deja que la M zumbe. La vibración y la espiración larga hacen el trabajo; no hace falta creer en nada.

→ La respiración con zumbido y el vago →