La tensegridad (tensión + integridad) es un principio arquitectónico donde las estructuras mantienen la estabilidad mediante un equilibrio de tensión y compresión. Aplicado al cuerpo, la fascia forma "cadenas" continuas — la tensión en un área se transmite por toda la red.
Funciones clave
- •Continuidad fascial — el tejido conectivo enlaza cada parte del cuerpo
- •Transmisión de fuerza — el movimiento se distribuye por la red
- •Red de información — los mecanorreceptores en toda la fascia retransmiten señales mecánicas y energéticas
- •Global — la restricción local afecta a la función global
En ONDA Life
La parte 14 (Canalizo) trabaja con las "cadenas fasciales (tensegridad)" — "el tejido conectivo como red de información global del cuerpo". El deslizamiento fascial mejora "la transmisión de información mecánica y energética por todo el marco de tensegridad".